Tanto los pacientes como quien prescribe los medicamentos pueden tener un papel activo en la lucha contra el uso excesivo de antimicrobianos. Por el lado de la atención médica, la comunidad galena ha creado programas de administración de RAM para hospitales. "Los programas están diseñados para garantizar que se administre el antibiótico correcto al paciente correcto, para la indicación correcta, con la dosis correcta, y durante un período adecuado de tiempo", dijo la Dra. Goff, quien cofundó el programa de administración de antibacterianos en su institución, The Ohio State Wexner Medical Center.
Los CDC describen los elementos de los programas de administración de antibióticos para los hospitales de Estados Unidos; que incluyen el seguimiento de la prescripción de antibióticos y los resultados de los pacientes; notificaciones de información sobre el uso y la resistencia de los antibióticos; y educación para los proveedores de atención médica sobre la resistencia a los antibióticos, las prácticas de prescripción y los efectos adversos de los antibióticos en los pacientes.
Para los proveedores de atención médica, los cambios para combatir la RAM también incluyen una práctica llamada prescripción diferida. Si un paciente solicita un antibiótico cuando tiene síntomas de una enfermedad viral, el proveedor puede recetar un antibiótico, pero diciéndole al paciente que espere unos días para abastecerse del medicamente recetado. Los proveedores pueden comunicarle al paciente que, si bien sus síntomas sugieren una infección viral, si sus síntomas empeoran, eso podría ser un signo de una infección bacteriana, para la cual sería apropiado un antibiótico. Los proveedores también deben explicar los daños de tomar antibióticos innecesarios, tales como contribuir con la RAM o los efectos secundarios comunes, tales como diarrea o náuseas.
Los proveedores de servicios médicos también pueden administrar a los pacientes el tratamiento más corto posible de antibióticos. Investigaciones recientes han demostrado que para enfermedades en las que los médicos suelen recetar antibióticos durante una semana o diez días, un curso más corto puede ser igual de eficaz. Por ejemplo, un ciclo de siete días de antibióticos para la neumonía podría acortarse a cinco días con los mismos resultados.
Los pacientes también pueden evitar que la RAM empeore. "Los pacientes nunca deben presionar a su médico por un antibiótico", dijo la dra. Goff. Si se prescribe un antimicrobiano, los pacientes pueden pedirle a su proveedor más información al respecto, por qué se prescribe y si la prescripción es necesaria. Los pacientes también deben seguir las indicaciones de sus médicos cuando les receten antibióticos.
Si bien los pacientes y los proveedores pueden tomar medidas para combatir la RAM, también pueden trabajar para prevenir infecciones. Soluciones simples como la higiene adecuada de las manos pueden prevenir la propagación de enfermedades. Los médicos deben lavarse las manos antes de examinar a un paciente. Sin embargo, los CDC estiman que los proveedores de atención médica se lavan las manos aproximadamente la mitad de veces de lo que deberían y les aconseja a los pacientes que pregunten a los proveedores de servicios médicos: "Antes de comenzar el examen, ¿le importaría lavarse las manos nuevamente?"
Las vacunas son otra herramienta importante. Evitan que las personas desarrollen enfermedades que puedan requerir antimicrobianos y reducen la cantidad de patógenos resistentes en circulación. Las vacunas neumocócicas conjugadas tienen como objetivo las cepas bacterianas resistentes a los antibióticos, y los programas de vacunación infantil han reducido la circulación de estas cepas en la población de Estados Unidos. "Las vacunas funcionan para evitar que los pacientes contraigan enfermedades y, en última instancia, ese es nuestro objetivo", dijo la Dra. Goff.
Ella enfatizó que la RAM no es un problema individual. Cuando una persona usa antimicrobianos, la evolución de gérmenes resistentes que pueden transmitir genes de resistencia a otros gérmenes continúa. Eventualmente, estos gérmenes pueden propagarse a la población humana. "Realmente es un problema social", dijo la Dra. Goff.
- Antibióticos — medicamentos, tales como la penicilina y la tetraciclina, que tratan infecciones bacterianas al retardar el crecimiento de las bacterias o al matarlas.
- Antimicóticos — medicamentos, tales como fluconazol, que trata infecciones micóticas al retardar el crecimiento de los hongos o al matarlos.
- Antivirales — medicamentos, tales como aciclovir, que tratan las infecciones virales al matar el virus o al evitar que se reproduzca.
- Antiparasitarios — medicamentos, tales como la ivermectina, que tratan las infecciones parasitarias al retardar el crecimiento de los parásitos o al matarlos.
- Antimicrobiales — medicamentos tales como antibióticos, antimicóticos, antivirales y antiparasitarios que matan o retardan el crecimiento de microorganismos
- Resistencia antibiótica — cuando las bacterias cambian en respuesta al uso de antibióticos y ya no responden al medicamento
- Resistencia antimicrobiana — cuando los microorganismos tales como bacterias, virus, hongos o parásitos cambian como respuesta al uso de antimicrobianos y ya no responden al medicamento
- Infección resistente a antibióticos — cuando alguien está infectado con bacterias resistentes a los antibióticos. Este tipo de infección puede tratarse con otro tipo de antibiótico o puede que no responda a ningún antibiótico.
Este recurso fue preparado con la asistencia de Pfizer Inc.