El trastorno de ojo seco es un término general para una enfermedad de tu película lagrimal, las capas de líquidos que protegen y humectan tus ojos. Con el trastorno de ojo seco, una o más capas de la película lagrimal no funcionan correctamente. Esto puede causar síntomas tales como enrojecimiento, lagrimeo, comezón, una sensación de arena en los ojos, visión borrosa y enrojecimiento de los párpados.
Hay dos tipos principales de trastorno de ojo seco, el de déficit acuoso y el evaporador. Con el ojo seco de déficit acuoso, tu ojo no produce suficiente de la parte acuosa de tu película lacrimal para humectar tus ojos adecuadamente. El ojo seco evaporador ocurre cuando hay suficientes lágrimas, pero la película lagrimal no se integra apropiadamente. Algunas personas tienen una mezcla de los dos tipos, lo cual a veces se denomina ojo seco mixto.
El trastorno de ojo seco comúnmente se manifiesta en oleadas, lo que quiere decir que pueden haber brotes ocasionales y luego ninguna actividad por un tiempo. Aunque la mayoría de personas con ojo seco tienen síntomas, algunas no saben que lo tienen hasta que se manifiesta durante una examinación ocular.
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