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Shira Kupperman Boehler

Shira Kupperman Boehler is a finance professional, health advocate, author and lung cancer survivor on a mission to change how America detects and thinks about the disease. She holds a degree in molecular and cell biology from the University of California, Berkeley, and an MBA from New York University's Stern School of Business. Alongside her husband Adam, she has spent her career building and scaling multibillion-dollar healthcare businesses, developing deep relationships across health systems, payers and policymakers.

A lifelong athlete and daily runner who had never smoked, Shira was healthy, active and completely without symptoms when a preventive full-body MRI revealed a mass in her right lung. A follow-up low-dose chest CT scan followed by a bronchoscopy confirmed the unexpected: Shira had adenocarcinoma, a fast-growing Stage 1B lung cancer. She underwent surgery to remove the mass and, within weeks, was running again.

The experience transformed her. What started as a personal health crisis quickly evolved into a mission. Shira authored One Scan Saved My Life, a memoir and call to action published by Skyhorse Publishing, and founded the nonprofit Cancer Doesn't Care, working to change screening guidelines, expand access to low-dose CT scans and influence public policy. She advocates for broader screening, even suggesting that lung scans be paired with routine mammograms, noting that today up to two-thirds of lung cancer patients would not qualify for screening under current federal guidelines. All proceeds from her book support that work.

Her message is urgent: Lung cancer is the leading cause of cancer death, and 1 in 4 patients has never smoked. "If you have lungs, you can get lung cancer," she says. Shira lives with her husband and four kids in Nashville, Tennessee, where she juggles all of it from her minivan, coffee in one hand and a carpool schedule in the other.

Full Bio
Shira Boehler

A pesar de no tener síntomas, detectaron mi cáncer pulmonar suficientemente temprano para tratarlo

Detectar el cáncer pulmonar en una etapa temprana es algo fortuito e infrecuente, entonces, ¿por qué hacemos pruebas de detección solo cuando es demasiado tarde?

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Tal como se relató a Erica Rimlinger

Cuando tenía 43 años; tenía muy pocos factores de riesgo de cáncer pulmonar, tal vez ninguno. Corría regularmente, comía bien y no había fumado un solo cigarrillo en toda mi vida. Nunca tuve exposición a tabaquismo pasivo ni a niveles peligrosos de contaminación del aire. De hecho, mi papá era un neumólogo que me advirtió desde que era muy pequeña de los peligros de fumar y de todas las otras posibles amenazas a mi salud pulmonar.

Por eso me conmocionó mucho recibir un diagnóstico de cáncer pulmonar de etapa 1. Justo una hora antes, estaba corriendo mi ruta usual, sin ningún problema de mis vías respiratorias. No tenía dificultad para respirar. Me sentía bien. No tenía ningún síntoma.

Recibí el diagnóstico porque durante un viaje familiar y de negocios a la ciudad de Nueva York mi esposo me alentó a que me haga una RM para ver cómo estaba mi salud en general. A él le hicieron una RM unos meses atrás y recibió un diagnóstico de un problema médico menor que hubiera empeorado si no se enteraba que lo tenía para arreglarlo. Quería pasar la tarde en la ciudad con los niños, pero finalmente accedí y programé la consulta. El seguro no la cubría, así que asumí ese costo.

El radiólogo identificó una masa pequeña en mi pulmón derecho pero recomendó que no le dé seguimiento. El radiólogo me dijo que fue un "hallazgo menor". Era como encontrar una peca cuando se revisa la piel: Es bueno encontrarla y saber que está ahí, pero no es ninguna causa de alarma. Cuando regresé de mi consulta le dije a mi esposo, "¿ves? Soy tan bella por dentro como por fuera".

shira skiing

Ya casi había olvidado el hallazgo de mi RM, pero mis familiares y amigos no. Los doctores en mi círculo de familiares y amigos me dijeron que las RM eran geniales para diagnosticar órganos y tejidos densos, pero no tanto para examinar los pulmones. Recomendaron que le dé seguimiento a eso con una TC. Pensé que eso no era necesario, pero lo hice de todas formas.

Así es como fui a parar en el consultorio de un radiólogo, enterándome de que la masa en mis pulmones, esa peca, había crecido 4.1 cm en unos meses desde que me hicieron la RM y que esa masa posiblemente era cáncer pulmonar de etapa 1.

Me rehusé a confiar en ese diagnóstico. Acababa de correr y no tenía ningún problema para respirar. No tenía tos, por lo que creía que era imposible que tenga cáncer. Me sentía genial, así que debía estar bien. Envíe el vídeo de la TC a mi papá, el neumólogo de la familia. También envíe una copia al esposo de una amiga que es radiólogo con quien me encontré cuando recogía a los niños de la escuela. Sabía que leerían la tomografía y que tendrían una mejor respuesta que cáncer. Eso pasó el viernes. El sábado, recibí una llamada y me sorprendió ver en el identificador de llamadas el nombre de mi amiga. ¿Por qué me llamaba en vez de enviar un mensaje de texto? Me dijo que debía tener una consulta con un oncólogo inmediatamente.

Mi esposo estaba en un despliegue militar, pero afortunadamente, regresó justo a tiempo para mi consulta con el oncólogo, donde se enteró del diagnóstico a mi lado. Tenía un adenocarcinoma de crecimiento rápido que requería una cirugía. Cuando llegamos a casa, reunimos a nuestros cuatro hijos que tenían entre 8 y 14 años. Se dieron cuenta de la atmósfera rápidamente y uno de ellos preguntó, "¿se están divorciando o tiene mi mamá cáncer?" Les dije que tenía cáncer. Los niños rieron porque pensaban que era un chiste. Luego todos lloramos.

Me hicieron una broncoscopia el día siguiente, un procedimiento que requiere un ventilador mecánico Unos días después, organicé de una cena para terminar el ayuno de Yom Kipur, donde les dije a mis seres queridos las noticias. Esa semana, mi esposo hizo innumerables llamadas telefónicas para programar mi cirugía. Tuve esa cirugía una semana después de recibir mi diagnóstico.

shira in the hospital

La cirugía removió la mitad de mi pulmón y confirmó que el cáncer no se había propagado a mis ganglios linfáticos. A pesar de que me sentí terrible después de la cirugía, también me sentí afortunada de haber descubierto el cáncer en una etapa tan temprana.

Durante mi recuperación, me enteré que el cáncer pulmonar causa más muertes de mujeres que los cánceres de mama, ovario y útero combinados. Es tan mortal porque casi nunca se descubre en etapas tempranas, cuando la tasa de supervivencia es alta. El cáncer pulmonar se encuentra más frecuentemente cuando el cáncer se ha propagado en todo el cuerpo, es decir, cuando las probabilidades de supervivencia son mucho menores. Y a pesar de eso, no hacemos pruebas en forma regular para detectar cáncer pulmonar de la misma forma que hacemos pruebas rutinarias para detectar otros cánceres.

shira holding a sign for lung cancer awareness

Cinco semanas después de mi cirugía, estaba corriendo otra vez. Seis meses después de mi cirugía, mis pruebas y tomografías confirmaron que no tenía cáncer. Si bien me sentía feliz de que mi cáncer sea algo del pasado, comprendí que me salvé de milagro y que ese milagro podría salvar a otras personas.

No dejaré de concientizar a la gente para promover pruebas de detección tempranas hasta que todos podamos detectar nuestros cánceres en etapas tempranas, . Actualmente, para que te hagan pruebas para detectar cáncer pulmonar, debes cumplir con ciertas pautas que se basan en nociones anticuadas. Estas incluyen creencias que el cáncer pulmonar se desarrolla después de los 50 años y solo para fumadores. De hecho, mujeres que nunca han fumado ahora están teniendo cáncer pulmonar con mayor incidencia que hombres que fuman y la edad promedio de ese diagnóstico también está disminuyendo. Las pautas actuales son tan anticuadas que ni siquiera se consideran los cigarrillos electrónicos.

Concientizo a la gente para promover pruebas tempranas de detección, sabiendo que eso salvó mi vida. Establecí la fundación Cancer Doesn’t Care que subvenciona el costo de TC de tórax de dosis baja. Escribí un libro "One Scan Saved My Life", acerca de mi experiencia que me motivó a concientizar a la gente y todas las ganancias se destinan a Cancer Doesn’t Care.

A menudo se considera que el cáncer pulmonar es el resultado de decisiones relacionadas con nuestros estilos de vida. Pero el cáncer pulmonar no es algo que las personas escogen y nadie merece tenerlo. Actualmente me siento afortunada porque soy una excepción en lo que se refiere al cáncer pulmonar y quiero que todos tengamos esa misma suerte.. Seguiré promoviendo pruebas tempranas de detección hasta que mi historia sea algo que ocurre comúnmente y no algo fortuito.

Recursos


Sociedad estadounidense contra el cáncer

American Lung Association

Cancer Doesn’t Care


Este recurso educativo se preparó con el apoyo de Daiichi.


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