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Emily Jamea, Ph.D.

AASECT-Certified Sex Therapist
Houston, TX

Dr. Emily Jamea is a sex and relationship therapist based in Houston, TX. With over 15 years of experience, she has helped thousands of people create connection and cultivate passion. 

Her new book, Anatomy of Desire: Five Secrets to Create Connection and Cultivate Passion, is currently available everywhere books are sold.

Emily offers online workshops as part of her mission to make her knowledge accessible to everyone. She speaks nationally and internationally to a diverse range of audiences including educators, health and mental health professionals, and the general public. Her expertise has been featured in Oprah Magazine, CNNUSA TodayNBC, and more. Dr. Jamea hosts the popular Love & Libido Podcast, writes columns for Psychology Today and Healthy Women, and posts across all the social media channels @dremilyjamea. 

In her free time, Emily enjoys spending time with her husband and children, traveling as much as possible, and salsa dancing and painting when she gets the chance.

Full Bio
Senior couple sharing an intimate moment in bed
iStock.com/milorad kravic

Good Sex with Emily Jamea [Buen sexo con Emily Jamea]: Recuperar la intimidad sexual después del cáncer de próstata

El cáncer de próstata afecta al paciente y a su pareja en lo que se refiere a sus vidas sexuales. Entérate de cómo replantear la intimidad puede dar paso a la satisfacción personal.

GOOD SEX WITH EMILY JAMEA

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Emily Jamea, Ph.D., es una terapeuta sexual, autora reconocida y oradora especial. También la puedes encontrar aquí, compartiendo sus opiniones más recientes sobre el sexo.

Septiembre es el Mes de la Concientización de la Salud Sexual.

Si tu pareja desarrolla cáncer de próstata, la conversación se enfoca comprensiblemente en la supervivencia, pero frecuentemente, cuando esto se logra empieza otro desafío, recuperar la intimidad sexual.

El tratamiento del cáncer de próstata puede tener un efecto importante en la sexualidad. Dependiendo del tipo de tratamiento, los hombres podrían experimentar disfunción eréctil, menos libido, cambios del orgasmo, pérdida de eyaculación, cambios de la longitud y la sensación del pene y filtraciones urinarias durante actividades sexuales. Estos cambios son físicos, pero frecuentemente tienen un impacto emocional y relacional importante. La recuperación sexual después del cáncer de próstata a menudo requiere más que restaurar las erecciones. Requiere replantear la intimidad.

Hace algún tiempo, trabajé con una pareja, Nolan y Jenna, quienes tuvieron consultas conmigo después del tratamiento de cáncer de próstata de Nolan. Antes de ese cáncer, tenían una vida sexual satisfactoria, pero todo se sentía diferente después del tratamiento. A pesar de que ya no tenía cáncer, él tenía dificultades para tener y mantener erecciones y simplemente no tenía la misma libido que antes.

Jenna asumió que él no estaba dando el primer paso porque le daba vergüenza lo que pasaba con sus erecciones. Pero ocurría algo más. Él todavía la amaba y le parecía atractiva, pero el "empuje" sexual interno que siempre tuvo antes ya no era el mismo.

A nivel intelectual, ella entendía su situación. Ella sabía que a él le habían pasado muchas cosas. Pero a nivel emocional, ella no podía evitar que esto afecte su autoestima. Cuando trataban de tener relaciones sexuales, cada instancia se sentía como una prueba. ¿Podrá tener una erección? ¿Cuánto tiempo durará la erección? ¿Será exitoso el coito esta vez? ¿Será algo que él realmente desea una vez que empiecen? Él monitoreaba a su cuerpo en vez de experimentar placer. Ella monitoreaba las reacciones de él para ver si todavía la deseaba. Ninguno de los dos podía relajarse suficientemente para disfrutar lo que pasaba realmente entre ellos.

Además de eso, él se obsesionaba con la preparación que se requería para que haya una erección. La rehabilitación para obtener erecciones es una parte importante de la recuperación y Nolan lo probó todo, incluyendo tadalafilo, bombas de vacío e inyecciones. Tuvo una consulta para un implante de pene. Podía lograr una erección parcial, pero no tenía suficiente rigidez en una forma continua para tener relaciones sexuales con penetración por mucho tiempo. Intuía que un tratamiento médico era solo una parte de la rehabilitación sexual. Sabía que necesitaba orientación para abordar el componente psicológico y asistencia para manejar esta situación sexual nueva. Si bien Nolan y Jenna estaban dispuestos a que le coloquen un implante a Nolan, él quería evaluar todas las opciones antes de someterse a otra cirugía.

Les expliqué que cuando una erección se vuelve la meta de cada encuentro íntimo, el sexo puede empezar a sentirse como una tarea. Y las tareas casi siempre son enemigas del placer. Ahí es cuando mi conocimiento terapéutico se vuelve relevante.

Tendemos a plantear los coitos heterosexuales en función de un guión predecible: el deseo causa excitación, la excitación causa erecciones, con una erección puede haber penetración y la penetración causa un orgasmo. El cáncer de próstata puede alterar virtualmente todos los pasos de esa secuencia. El error es asumir que cuando ese guión viejo deja de funcionar, la vida sexual se acaba. Eso no es así.

Lee: El cáncer de próstata nos enseñó a mi esposo y a mí lo que es realmente la intimidad >>

Una de las cosas más importantes que ayudo a las parejas a distinguir después del cáncer de próstata es la diferencia entre las erecciones y la intimidad y entre la penetración y el sexo.

El placer puede incluir besarse, tocarse, masajearse, sexo oral, estimulación mutua, vibradores y otros tipos de juegos eróticos. El orgasmo de los hombres puede alcanzarse sin una erección completamente rígida. Las parejas pueden descubrir formas de placer que probablemente no consideraron cuando era fácil y predecible tener relaciones sexuales.

No es pretender que la pérdida de una experiencia sexual conocida no importa. Podría haber un duelo real que se asocia a los cambios de la función sexual y de la libido. A los hombres les duele no tener la espontaneidad que tenían antes. Sus parejas podrían extrañar sentirse deseadas. Ambas personas podrían extrañar la facilidad con la que tenían relaciones sexuales. Reconocer esa pérdida es parte del proceso de sanación.

Les recordé a Jenna y Nolan que tener duelo por su vida sexual anterior y tener curiosidad sobre su nueva vida sexual puede ocurrir simultáneamente. Les invité a que no piensen en tener relaciones sexuales por un tiempo. En vez de eso, les alenté a que pasen tiempo tocándose sin tratar de generar una erección o un orgasmo. Estuvieron de acuerdo en que cualquiera de ellos podría iniciar una experiencia íntima y que no era responsabilidad de Nolan tener deseo sexual o una erección. Simplemente era notar: ¿Se siente bien esto? ¿Quiero más?

Inicialmente, esto se sintió raro para ambos. Estaban tan acostumbrados a evaluar si su cuerpo "funcionaba" que simplemente experimentar las sensaciones era casi ilógico. Pero después de un tiempo, sintieron un cambio. El contacto físico se volvió placentero nuevamente en vez de algo para propósitos diagnósticos. Nolan dejó de monitorear sus erecciones. Jenna dejó de usar sus erecciones (o sus propuestas sexuales) como la medida principal de cuanto él la deseaba. Empezaron a reír más y a experimentar más. Lo más importante, empezaron a sentirse como amantes nuevamente en vez de como un paciente y una cuidadora.

Es importante indicar que la recuperación sexual después del cáncer de próstata no solo es para el paciente que tuvo cáncer. Sus parejas a menudo tienen sus propios miedos y pérdidas. Algunas se preocupan de la presión que pueden causar por tratar de tener relaciones sexuales. Otras tienen miedo de lastimar a su pareja. Algunas tienen menos libido por su papel de cuidadoras.

Alenté a Nolan y Jenna a que hablen sobre lo que extrañaban, lo que les daba miedo y lo que todavía se sentía bien. Trabajé con ellos para que identifiquen qué tipo de contacto físico se sentía reconfortante versus erótico, y si deseaban tener el uno, el otro o ambos.

El cáncer puede hacer que el cuerpo empiece a considerarse desde un punto de vista exclusivamente clínico. Repentinamente, una parte del cuerpo asociada a la sexualidad y el placer se vuelve el centro de pruebas, procedimientos, medicamentos y miedo. Recuperar la sexualidad puede ser, consecuentemente, algo muy emocional. Es como decir, mi cuerpo todavía puede sentir placer y recuerdo a parejas que somos más de lo que nos ocurrió.

A veces, el sexo que emerge después del cáncer es diferente que el sexo que había antes. Podría requerir más planificación y su resultado más flexibilidad. Las erecciones podrían manifestarse y terminar repentinamente. Medicamentos o dispositivos podrían volverse parte de esa experiencia. El placer podría asumir formas nuevas. Pero que algo sea diferente no significa que sea peor.

Nolan y Jenna con el tiempo pudieron tener nuevamente relaciones sexuales, pero para cuando eso ocurrió fue mucho menos importante que antes. Desarrollaron un repertorio sexual mucho más amplio y una nueva comprensión del deseo sexual. Lo más importante fue que dejaron de usar la libido y las erecciones de Nolan como un medidor del estado de su relación.

La sanación sexual después del cáncer de próstata no implica comúnmente recuperar la vida sexual que solías tener. Implica descubrir que el deseo, la intimidad, el placer y la conexión erótica podrían verse y sentirse diferentes, y de muchas formas, podrían incluso mejorar.

Este recurso educativo se preparó con el apoyo de Bayer.

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