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Jacquelyne Froeber

Senior Editor, HealthyWomen

Jacquelyne Froeber is an award-winning journalist and editor. She holds a BA in journalism from Michigan State University. She is the former editor-in-chief of Celebrated Living magazine and has editing and writing experience for print and online publications, including Health magazine, Coastal Living magazine and AARP.org.

As a breast cancer survivor, Jacquelyne encourages everyone to perform self-exams and get their yearly mammograms.

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Conversación clínica: Preguntas y respuestas sobre el VIH y la salud ósea

Conversación clínica: Preguntas y respuestas sobre el VIH y la salud ósea

Vivir con VIH implica un mayor riesgo de osteoporosis. Aquí encontrarás lo que debes saber.

Conditions & Treatments

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Se considera que la osteoporosis es un trastorno silencioso por buenas razones. Las personas rara vez tienen síntomas de ese trastorno óseo antes de que ocurra una fisura o una rotura de hueso.

La palabra "osteoporosis" literalmente significa hueso poroso porque hace que agujeros naturales en tus huesos se agranden, provocando que tus huesos se vuelvan más delgados, frágiles y más propensos a fracturas.

El riesgo de osteoporosis es especialmente alto para personas que viven con VIH. "Tener VIH es un factor contribuyente de cambios óseos por varias razones", dijo Anjali Sharma, M.D., M.S., profesora e investigadora que se enfoca en el VIH de mujeres en la facultad de medicina Albert Einstein.

Le pedimos a Sharma que liste las formas en que el VIH puede afectar la salud ósea y lo que las personas que viven con VIH pueden hacer para prevenir la osteoporosis.

¿Contribuye el virus del VIH en sí con cambios óseos?

Sí, lo hace. Los huesos se renuevan constantemente, lo cual mantiene un esqueleto fuerte. Cuando tejido óseo viejo se elimina y se reemplaza con tejido óseo nuevo en el mismo lugar, eso se denomina remodelación ósea. Esto repara las lesiones del esqueleto y evita la acumulación de tejido óseo viejo y frágil.

Con la osteoporosis, el equilibrio entre la formación y la pérdida ósea cambia de tal forma que se pierde cada vez más tejido óseo sin que se reemplace. Consecuentemente, los huesos se vuelven débiles y más propensos a fracturarse con el tiempo.

El VIH puede infectar directamente las células que eliminan el tejido óseo viejo. El VIH también puede incrementar la actividad de células que eliminan el tejido óseo y enviar señales para que el cuerpo produzca más células que eliminan el tejido óseo, lo cual causa pérdida ósea.

Incluso con un tratamiento efectivo, las proteínas virales del VIH permanecen en el cuerpo y pueden enviar señales para que se produzcan menos células que forman tejido óseo o alterar la eficacia de su producción ósea, lo cual genera una menor tasa de formación de tejido óseo nuevo.

El VIH también afecta el sistema inmunitario del cuerpo, lo cual mejora pero no desaparece completamente con tratamientos que controlan el virus. Niveles bajos de inflamación crónica relacionada con el VIH afectan a células que eliminan el tejido óseo, lo cual también causa pérdida ósea con el tiempo.

¿En qué forma los medicamentos contra el VIH contribuyen en lo que se refiere a cambios óseos y el riesgo de osteoporosis?

El tratamiento del VIH con terapias antirretrovirales (TAR) ha dado paso a tremendos beneficios médicos para personas con VIH, pero también afecta los huesos.

Cuando una persona empieza con TAR por primera vez, junto con una reducción de los niveles del VIH que circula en el cuerpo a niveles indetectables, el sistema inmunitario se fortalece rápidamente para recuperarse. Ese proceso causa más inflamación en todo el cuerpo. Por aproximadamente un año después de comenzar con cualquier régimen de TAR, esta inflamación causa pérdida ósea, eliminándose más tejido óseo que el que se produce.

Ciertos medicamentos para el VIH causan más pérdida ósea que otros. Se ha demostrado que adoptar una formulación de fármacos más nueva con menos efectos óseos colaterales mejora la densidad ósea.

¿Hay algún otro factor que contribuya con la pérdida ósea en lo que se refiere a personas con VIH?

Ciertos trastornos médicos, que son más frecuentes para personas con VIH, tales como enfermedades hepáticas o renales crónicas y menopausia de inicio temprano (antes de los 45 años), incrementan el riesgo de osteoporosis.

Además, ciertos comportamientos tales como fumar y consumir alcohol se han asociado a la osteoporosis y podrían ser más frecuentes para personas con VIH.

La edad avanzada es un factor de riesgo para la osteoporosis, particularmente para las mujeres. Si bien se sabe que las personas pierden tejido óseo y tienen un mayor riesgo de osteoporosis a medida que envejecen, esto es especialmente verdad para personas con VIH porque no solo que tienen un mayor riesgo de osteoporosis que personas sin VIH sino que también podrían desarrollar osteoporosis a menores edades.

¿Cómo pueden las personas con VIH prevenir la pérdida ósea?

Hay muchos métodos con los que personas pueden mantener su salud ósea y evitar pérdidas óseas y todos estos métodos también aplican para personas con VIH. Recibir el calcio recomendado en tu dieta es importante para mantener huesos fuertes. Puesto que la capacidad del cuerpo para absorber calcio disminuye con la edad, personas de edad avanzada requieren mayores niveles nutricionales de calcio.

La vitamina D también juega un papel importante en lo que se refiere a la salud ósea. Esta vitamina es útil para que el cuerpo absorba calcio de los alimentos, para que el esqueleto se renueve y mineralice y para mantener a los músculos fuertes para reducir el riesgo de caídas. Las personas con niveles bajos de vitamina D podrían tener que tomar un suplemento de vitamina D y uno de calcio para asegurarse de que están recibiendo niveles adecuados de ambas vitaminas.

Dejar de fumar y restringir el consumo de alcohol también son medidas importantes para preservar la salud general y ósea.

Se ha demostrado que terapia hormonal (TH) con estrógeno después de la menopausia o para mujeres transgénero mejora la densidad mineral ósea, aunque se conoce menos sobre los efectos óseos de TH con testosterona para hombres transgénero.

El ejercicio juega un papel vital en la salud ósea y en la prevención de la osteoporosis. Los huesos y los músculos reaccionan y se fortalecen cuando se someten a presión por ejercicios en los que se soporta carga (tales como correr o bailar). Hacer ejercicio en forma regular puede ser útil para desarrollar y mantener fortaleza muscular y ósea y para mejorar el equilibrio, lo cual será útil para prevenir caídas. Puesto que la osteoporosis es más frecuente para personas con VIH, ellas son más propensas a una lesión seria, tal como una fractura, después de una caída. Tomar precauciones de seguridad en el hogar, tales como eliminar riesgos de tropezones, garantizar una buena iluminación, asegurarte que tus lentes tengan la prescripción correcta y sean del tamaño adecuado y usar zapatos de suela cómoda, son métodos útiles para prevenir caídas.

Avisa a tu proveedor de atención médica si sientes mareos o si has tenido una caída y habla sobre la posibilidad de que tus medicamentos jueguen un papel importante en tu riesgo de caídas, especialmente si tomas muchos tipos diferentes de medicamentos. También pregunta a tu proveedor de atención médica si tus medicamentos para el VIH son los mejores para tu salud ósea o si hay otras opciones que tengan menos efectos colaterales en los huesos.

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¿Hay recomendaciones específicas de pruebas de la salud ósea para personas con VIH?

Puesto que personas que viven con VIH tienen un mayor riesgo de osteoporosis y fracturas en comparación con personas que no viven con VIH, hay recomendaciones específicas de pruebas de la salud ósea para su atención médica de rutina.

El método más frecuente para detectar osteoporosis es la prueba de absorciometría de rayos equis de energía dual (DEXA, por sus siglas en inglés), que mide los niveles de densidad mineral ósea. Los resultados también son útiles para predecir el riesgo de que una persona tenga una fractura grave.

Se recomienda una prueba DEXA para todas las mujeres que tengan VIH después de atravesar la menopausia y para todas las personas con VIH desde los 50 años.

Personas con VIH que toman ciertos medicamentos tales como corticoesteroides, que tienen antecedentes de fracturas o que tienen trastornos que implican un mayor riesgo de osteoporosis y de fracturas deberían someterse a pruebas DEXA antes.


Este recurso educativo se preparó con el apoyo de Merck.

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